miércoles, 15 de abril de 2015

Diez trucos prácticos para mamás primerizas

Hace cuatro meses que tuve a mi hija y entré en ese club de raras habilidades que supone cuidar de un bebé sin apenas dormir. En este tiempo he tenido la suerte de recibir una serie de ideas que no están en los libros y que me han ayudado mucho en pequeños detalles así que los he recopilado para compartirlos. Espero que os resulten igual de útiles que a mí.

1. Si estás dando el pecho y no quieres gastar dinero en ropa especifica de lactancia, ponte camisetas de tirantes debajo de una camiseta normal, así sólo tendrás que levantar la de arriba y bajar la de tirantes. Además mantendrás los riñones calentitos.

2. Para acordarte de cuál ha sido el pecho de la última toma puedes utilizar una goma del pelo a modo de pulsera. Yo utilizo una trenzada porque las de lana se me enganchaban en todos los velcros.

3. Si te van a regalar ropa de bebé o la vas a comprar, mira o pide bodies que se abrochan por delante y ropa (vestidos y camisetas) con corchetes  que se abra del todo, sobre todo para las primeras tallas ya que el bebé no sostiene la cabeza y te será mas fácil vestirle. Algunas marcas de ropa con linea infantil, por muy famosas que sean, no tienen esto en cuenta y serán modelos muy bonitos pero incómodos de poner para tu bebé.

4. Para evitar que se ensucien las sábanas con el reflujo del bebé puedes colocar unas gasas de tela debajo de su cabeza y no tendrás que cambiar la sábana entera cada vez.

5. Como mi hija nación en verano, estuve un tiempo buscando sombrillas para el carrito de paseo. No había ninguna que se ajustara a ese modelo y mientras buscaba me recomendaron utilizar un pañuelo de algodón que colgara desde la capota. Para sujetarlo usé dos pinzas del pelo. Puede parecer un poco cutre así explicado, pero con un pañuelo bonito, unas pinzas estilosas e imaginación queda original. Además dejé de buscar la sombrilla porque por lo visto había que moverla constantemente y con este invento no.

6. Los empapadores son muy útiles si los colocas encima del cambiador de modo que si se ensucia, el cambiador queda intacto. Una toalla también hace el mismo uso, pero los empapadores son muy prácticos en los primeros meses. Si te sobra alguno los puedes guardar para más adelante, en la época de dejar el pañal.

7. Al principio era un poco maniática con el guardado del chupete en una funda de plástico. Luego decidí colgar la cinta del chupete del cuello de mi camiseta y guardarlo en el sujetador para no perderlo y que no estuviera dando vueltas por el capazo ni la silla.

8. ¿Os acordáis de los ejercicios de Kegel que recomiendan para el suelo pélvico? Pues si durante el embarazo era difícil acordarse, cuando tienes un bebé no encuentras el momento. En mi caso tengo que hacerlos para evitar empeorar las secuelas de un parto mal practicado. Una cirujana me recomendó que hiciera los ejercicios de Kegel mientras diera el pecho y así lo asocias a ese momento y aprovechas ese rato.

9. Hay muchas marcas de productos de bebé en el mercado y ocurre que no siempre las marcas más caras son las mejores. Cuando mi bebé pasó a la talla 3 y gasté los que había comprado supersuaves y con indicador de humedad de una marca muy conocida, me hicieron llegar este artículo sobre los mejores pañales según un estudio de la OCU y cambió mi forma de valorar los productos de bebé. Aunque sigo buscando artículos sin parabenes y comidas sin aditivos para más adelante, me fio más de la composición que de la marca.

10. El último no es un truco, pero me parece importante añadirlo. Durante los primeros meses, mientras tu bebé y tú os estáis conociendo, habrá mucha gente que te ofrezca, con muy buena voluntad, muchos consejos. Algunos te servirán y otros no, pero es seguro que muchos se contradecirán y te pueden provocar alguna inseguridad. En este sentido el mejor consejo que me han podido dar sobre la maternidad vino de mi hermana. "Todo lo que hagas está bien, porque lo haces con cariño y eres tú quien mejor conoce a tu hija"


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